jueves, 11 de abril de 2013

El precio de un éxito superficial.

La capacidad de obtener un éxito puede darnos una sensación satisfactoria, y aun más si viene de algún esfuerzo que hemos realizado, ya que todos tenemos la habilidad para ser exitosos, de cumplir con nuestras expectativas, de triunfar por encima de lo que otros opinen, piensen o critiquen.
Esta sociedad nos hace creer conceptos erróneos acerca del éxito nos convierte cada vez mas en seres monótonos, superficiales y completamente irreverentes, haciendo creer a aquellos que no tienen las mismas ideas del éxito que su concepción es equivocada, pero debemos empezar por definir el éxito como subjetivo y completamente relativo, esto se debe a que somos totalmente distintos y hay diversidad en cuanto a nuestros pensamientos. 

¿Que pasa con la sociedad que nos promociona un éxito superficial?. Los medios de comunicación nos vende un prototipo de mujer que carece de naturalidad y en su exterior cataloga la perfección con un par de medidas. De esa manera, empieza la distorsión en la población femenina para aquellas que su  meta es tener el cuerpo de una supermodelo aunque eso le cueste su salud física e integral. ¿Que ocurre cuando logran la meta? ¿cuando su cuerpo manifieste los síntomas de alguien que estuvo meses sin alimentarse correctamente? ¿cuando hay desgaste físico?. En ese momento, se darán cuenta de que su éxito fue superficial. 







Así como pasa en la vida diaria, cuando creemos que seremos felices luego de alcanzar nuestras grandes y ambiciosas metas... Como lo son las actividades académicas, deportivas, culturales, políticas, para romper el esquema del anonimato y sobresalir, salir por encima de la competencia. 




Lo cual no es cierto, la felicidad es momentánea y el precio de nuestro éxito es muy caro, nos convertimos en esclavos de un espejo, de un diccionario, de un instrumento, de un baile, de un lápiz, de nosotros mismos. Sin embargo, todo es apariencia, ya que el que estudia sin vocación una carrera que le garantice riqueza material a lo largo de sus años se verá vencido y sin saber la lógica de su carrera universitaria.

Aquella persona que gasto su vida haciendo ejercicios, al envejecer su metabolismo habrá cambiado.
Aquel que se inyecto botox, verá que las arrugas lo derrotaron.
La que quiso ponerse implantes, sufrirá con la ley de la gravedad. 
En cambio el hacer las cosas con la constancia, dedicación, paciencia y con toda la motivación del mundo, con la certeza de que hagas lo que hagas, te amaras a ti mismo, amaras tu entorno, y darás lo mejor de ti, eso sin duda es la mejor recompensa.
Por eso jamás dudes de ti mismo, de tus ideas, de tu creatividad, de lo que puedes lograr, porque si tu no puedes creer en ti, nadie lo hará. Así que es preferible pasar el resto de nuestras vidas siendo exitosos aunque no todos lo noten, ya que el éxito personal es impredecible y la fama decadente.












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